jueves, 30 de junio de 2011

END:CIV (FIN DE LA CIVILIZACIÓN)



Director: Franklin López | Producer: SubMedia TV
Genre: Documentary | Produced In: 2011 | Story Teller's Country: Canada



La película analiza la adicción de nuestra cultura a la violencia sistemática y la explotación del medio ambiente, basado en los  libros “Fin del Juego I y II” de Derrick Jensen plantea una pregunta sumamente  apremiante: ¿Si tu país fuera invadido por  extraterrestres que talaran los bosques, envenenaran el agua y el aire, y contaminaran los alimentos, en fin, que pusieran en marcha un mecanismo inexorable de destrucción en la tierra,  serías parte de la resistencia? ¿Cuál sería tu límite para actuar?  o ¿permanecerías pasivo? esto es lo que  pasa hoy en día en nuestro planeta, la degradación medioambiental y con ello la amenaza a la vida en todas sus expresiones   a manos de grandes corporaciones de energéticos, madereras, manufactureras industriales, agroindustriales y alimentarias  se adapta justo a esta metáfora de la invasión extraterrestre, puesto que los únicos beneficiados son un selecto grupo de poderosos empresarios y políticos en contraste con la defenestración social de las mayorías.  Una catástrofe sin precedentes se cierne sobre la humanidad, de la cual la misma es la protagonista y víctima, si no queremos ver el fin de la civilización es necesario parar la civilización, ponerle un alto en su modelo de desarrollo,  expone Jensen, de lo contrario como una metástasis  maligna en un cuerpo frágil su expansión destructiva es irremediable e irreversible,  “las civilizaciones a menudo se cortan el cuello y como si no pasara nada lo siguen haciendo” explica un tertuliano en la cinta o   como dice el filósofo Franz Hinkelammert: el asesinato es suicidio: cortar la rama del árbol en la cual se está sentado¨ la realidad está en la mesa se ve a simple vista no se necesita ser un genio para saber que un organismo que se alimenta sin cesar de un fuente finita de alimento tarde o temprano vera agotado sus recurso por completo máxime si no aporta nada para la regeneración de dicho   recurso, pues precisamente eso pasa con nuestra civilización, el modelo de crecimiento es en exceso rapaz y degenerado, cada vez se necesita más energía para sustentar dicho modelo y por consecuencia más tierra, la huella ecológica se agranda y la depredación aumenta proporcionalmente con la vertiginosidad de la tecnología.   Esta cinta nos interpela a razonar y actuar ante los atropellos hacia la tierra, y de igual manera nos invita a resistir y revalorar estrategias de lucha y dignidad en la tarea se sobrevivir y dejar un  planeta habitable para los descendientes,  si no pensamos en eso, entonces estamos jodidos.

martes, 7 de junio de 2011

Al sur de la frontera


Director: Oliver Stone
Guión: Tariq Alí, Oliver Stone
Duración 78 min.           

Al Sur de la frontera es un documental realizado por el director Oliver  Stone en el 2010, mismo que tiene en su haber cintas documentales como: Comandante, Looking for Fide,l World Trade Center, Wall Street y algunos trabajos más de relevancia menor en cuanto a esta temática , en esta cinta nos presenta un trabajo excepcionalmente interesante, para la comprensión e inmersion en relidades politicas y sociales alternativas y  en construcción,   Oliver aborda el tema de los levantamientos y movimientos  populares en Latinoamérica y  el papel que estos han tenido en la conformación de  gobiernos progresistas y populares(con sus respectivas singularidades y posiciones) en el subcontinente (Venezuela Bolivia,  Argentina, Uruguay  Ecuador ,Cuba, Nicaragua)  cabe señalar  que  el director resalta la importancia de estos acontecimientos políticos como factor crucial en el bienestar de los pueblos, ya que explora aunque no con profundidad los adelantos y progresos  que estos gobiernos han significado en sus países, es posible dar cuanta de políticas enfocadas en el pueblo: nacionalización de los recursos, programas sociales con énfasis productivo y de reactivación de la economía popular y campesina, cruzadas de alfabetización, desarrollo de servicios públicos, y en general la postura de no intervencionismo y colonialismo.






sábado, 7 de mayo de 2011

El animal enfermo (cuadernos póstumos)




“Primates lampiños suspicaces. El fuego encontraron, las manos se quemaron”
Mal Vasallo
“Soy, por fin lo he comprendido, enemigo de la humanidad”
Extremoduro
Bien, ustedes saben que una de las especialidades de este blog es señalar la mierda antropocéntrica que nos constituye histórica y socialmente, con el deseo de que el lector opte por demoler lo peor de sí mismo, y por supuesto, que en vez de chillar se ponga a tejer una nube de sueños rizomórficos. Para esta entrega les propongo el siguiente ejercicio: partiendo de que el humano es un ser arrogante que, ante la incomprensión, menosprecia aquello que no se ajusta a su realidad simbólica, podríamos hacer un recuento de algunas de las contradicciones a las que nos conduce la creencia de asumirnos como la puta cumbre de la existencia. Les adelanto: esto va a ser como escupir para arriba, como probar el martillo que desintegra nuestro orgullo en su arqueología y matriz. Aquí no hay cabida para humanos mariquitas, de esos que son razonables y no usan su razón para observarse. ¿Se ha entendido? Tenemos que ser severos para reconocer el origen de tanta estupidez que acostumbramos decir, pensar, hacer (especialmente cuando su fundamento proviene de una desgastada obsesión de raíces narcisistas); y empezar por admitir que el espejo histórico de la vereda humana refleja a un animal enfermo, embaucado por sus propios engendros, decadente, que reprime torpemente sus sospechas de que además de la vida como cálculo existe una pluralidad radical de posibilidades para relacionarse con el mundo.

lunes, 11 de abril de 2011

La Doctrina del Shock


(“La doctrina del shock” / Documental / Inglaterra, 2009 / 78 min)
 “El miedo y el desorden como catalizadores de un nuevo salto hacia adelante”
MIKE BATLES empresario y ex agente de la CIA
Os exprimiremos hasta la saciedad y luego os llenaremos
con nuestra propia esencia
GEORGE ORWEL 1984

Este  documental  hace visible la relación existente entre la violencia y el sistema económico capitalista de libre mercado o “capitalismo corporativista”,  relación que  se nos revela inseparable y estructuralmente enraizada en los mecanismos de funcionamiento del mismo.  Dicho  trabajo nos muestra el papel preponderante e ineludible de la violencia en el ejercicio de la economía política capitalistas: si bien sabemos que el Estado mantiene el uso legítimo de la acción violenta en el mantenimiento del control social, mediante este importantísimo trabajo iremos descubriendo el uso de esta violencia en la imposición de medidas económicas impopulares que son los postulados básicos del capitalismo, es decir, la violencia como instrumento que permite la instauración del capitalismo a nivel global: la violencia de lo político en función de lo económico.

Para la escritora y activista canadiense Naomi Klein autora del libro que sustenta el trabajo documental la historia del capitalismo se ha escrito con letras de Shock, con letras empapadas en sangre y violencia. El documental hace un recorrido de la evolución del capitalismo a través de ejemplos históricos,  partiendo de la dictadura chilena y argentina y pasando por los gobiernos de Tatcher y Reagan; realizando un análisis incluso de los golpes con los que cayeron las repúblicas soviéticas hasta llegar a las actuales guerras de Estados Unidos en Medio Oriente en la llamada “cruzada contra el terror” logrando así una reflexión aguda de la evolución del capitalismo y la instauración del libre mercado en su intento  por alcanzar un estado mundial donde las libertades de mercado tengan margen de maniobra total y ningún obstáculo se interponga en su camino. En el documental  se pretende dar respuesta a la pregunta: ¿Cuál es la relación  que se guarda entre el libre mercado,  la libertad y la democracia?   Y   la respuesta nos interpela a la reflexión al mostrarse menos satisfactoria de lo que quisiéramos: una sociedad en la que reina la violencia de manera estructural, inseparable del modelo civilizatorio; el lado maquillado del desarrollo, y la incompatibilidad  irreconciliable entre el libre mercado y la democracia.

martes, 22 de febrero de 2011

Quien vive, quien muere



La razón de ser de todo ambientalista o pensador del siglo XXI, es defender el derecho al disfrute del don de la vida, de todas las especies que habitan en el planeta. Y como primer objetivo de vida, será el de desafiar ese razacentrismo de la humanidad, que se ha abogado el derecho de decidir quién vive y quien muere en este planeta.
 
Entre nosotros mismos, inventamos creencias, supuestos buenos modos de vida y a partir de ahí, regimos comportamientos, castigamos o aplicamos las penas de muerte. En el oriente medio, por ejemplo, si la mujer ve televisión sola, o si tiene pareja sin matrimonio o simplemente decide tener sexo, eso le conlleva a castigos que van desde 100 latigazos o morir apedreada en alguna calle de esos pueblos. En nombre, de unas supuestas reglas “superiores” de convivencia, escritas hace siglos, se quitan vidas. Igual con la muerte se castiga a quienes participen en protestas o se señalen de disidentes.
 
También matamos si tenemos religiones distintas, o ese ha sido el argumento para “justificar”, los genocidios entre los pueblos de la ex Yugoslavia, por nombrar un caso reciente. La palabra escrita en un libro, que data de una cosmovisión absolutamente desfasada de la actual realidad, tiene el poder de someternos, o de eso se valen para reducirnos. O si políticamente, en regímenes de gobierno no democráticos, no se evidencian lealtades absolutas. Ejecuciones extra sumariales, es lo común, cuando se detenta el poder por la vía de la fuerza o por la autoridad concebida a supuestos linajes otorgados por la gracia divina. Reyes, príncipes, emperadores, presidentes o generales vitalicios, con un simple susurro a uno de sus asistentes, decide el tiempo de vida de quien lo perturbe.

viernes, 18 de febrero de 2011

Limpieza étnica animal



Soy vida que quiere vivir
en medio de vida que quiere vivir…
Albert  Schweitzer
Tendría yo 12 o 13 años de edad cuando apareció por mis noroccidentales tierras del estado Falcón, en Venezuela, el último tigre (jaguar, felis onca) del que se haya tenido referencias en esos lares.
La noticia se regó como pólvora entre el gremio de ganaderos de la zona quienes inmediatamente ofrecieron un elevado precio por la cabeza del felino. Esta práctica era común en toda Venezuela; hasta la década de los años cincuenta los gobiernos nacionales ofrecían 100 Bolívares (cerca de 30 dólares) a toda persona que matara a uno de estos felinos. El tigre en cuestión, un joven ejemplar (poco más que un cachorro), ni siquiera tuvo tiempo de llegar a ocasionar algún daño a los rebaños de reses de las haciendas de por allí, un verdadero ejército de cazadores se lanzó a remover cielo y tierra en su búsqueda, hasta que por fin, en tierras del fundo de mi padre, al hermoso animal le fue quitada la vida.
En los días anteriores a su muerte, los cuentos y leyendas acerca de la ferocidad y peligrosidad de esa especie fueron la comidilla cotidiana de los habitantes del pueblo, sin embargo, yo no podía dejar de sentir solidaridad y compasión por aquella solitaria y acosada bestia, el último de los suyos en una tierra que ya no le pertenecía; sólo, enfrentando a enemigos miles de veces superiores a él en número y armados con avanzados instrumentos de muerte, sus oportunidades de vivir eran inexistentes.
El cadáver de aquella pobre bestia fue colocado en el capó de la camioneta de uno de mis hermanos para ser exhibido a lo largo de las calles del pueblo. A su pasó, la gente vitoreaba y aplaudía mientras la chiquillería gritaba y daba saltos detrás del vehículo en actitudes simiescas. A nadie le importaba que aquel ejemplar fuera el último de su especie en la región, por el contrario, celebraban con júbilo ese hecho. Aquel necrófilo espectáculo circense, aquella bárbara inconsciencia colectiva, me marcó de por vida. Razón tenía el filósofo Thomas Hobbes cuando afirmó que el ser humano era el animal más feroz, cruel, depredador y peligroso que jamás había existido sobre la tierra.

jueves, 13 de enero de 2011

El hambre en el mundo explicada a mi hijo

                               

«En todo el mundo se muere igual. En los campos de refugiados somalíes, los míseros barrios de  Karachi o en los slums de Dacca, la lucha con la muerte sigue las mismas etapas. En los niños desnutridos la desintegración se activa al cabo de pocos días. El cuerpo agota primero  las reservas de azúcar y después las de grasa. Los niños se vuelven primero letárgicos, después cada  vez más flacos. El sistema inmunológico se colapsa. Las diarreas aceleran el marasmo. Los parásitos  bucales y las infecciones en las vías respiratorias causan dolores terribles. Entonces el desfallecimiento empieza en los músculos. Los niños ya no pueden sostenerse sobre sus piernas.  Sus brazos cuelgan sin fuerzas junto al cuerpo. Sus rostros parecen los de ancianos. Entonces llega la  muerte»
                                                                        (Del prólogo de El hambre en el mundo explicada a mi hijo).